Colección Pensamiento Educativo Peruano

 
 
 
 
 
 

¿Qué es la Colección de Pensamiento Educativo Peruano?

 

Esta colección de quince volúmenes, cuidadosamente documentados y publicados, es el mayor esfuerzo editorial realizado por Derrama Magisterial desde su creación. Se trata de un proyecto editorial y, al mismo tiempo, de un programa académico y de investigación, que busca contribuir al conocimiento de la evolución del pensamiento educativo peruano desde del siglo XV hasta la actualidad: desde las originales formas educativas desarrolladas en el período incaico hasta el siglo XX-XXI, época del Proyecto Educativo Nacional (PEN) y la revolución tecnológica, en el que parece culminar —por el momento— un largo proceso de ensayos y reformas educativas.

 

 

 

 

La evolución, el cambio y la continuidad del pensamiento educativo peruano son presentados en un orden cronológico, pero no necesariamente de fechas y fronteras precisas sino más bien a través de ejes temáticos para cada etapa como los grandes cambios institucionales, las reformas educativas o las propuestas de pedagogos, sus obras y sus teorías. Se analizan las ideas y prácticas educativas de los distintos períodos. Igualmente, se trata de rescatar a los autores, obras, vidas de educadores y sus particulares tiempos históricos. También se analiza la forma en que sus propuestas se sitúan en los diferentes contextos, para comprender por qué fueron acogidas o rechazadas, por qué fracasaron o se concretaron exitosamente, qué interpretación se les dio cuando fueron censuradas y qué repercusión tienen en nuestros días.

 

 

¿Cuáles son los objetivos de esta monumental colección?

 

Esta colección pretende dar cuenta de cómo se ha pensado y vivido la educación, y qué caminos se han seguido en este proceso. Los quince volúmenes estudian tres grandes períodos de nuestra historia. En el primero predomina una instrucción para formar súbditos, en la época colonial; en el segundo, una educación para formar ciudadanos criollos en el siglo XIX, en una patria muy chica y condenada al fracaso. Por último, en el tercero, en pleno siglo XX, prospera una educación en la que se busca integrar la diversidad —de género, étnica y cultural— dentro de una sola colectividad con lugar para todos: culturas y personas diferentes que habitan el territorio peruano.

 

La colección se propone alcanzar los siguientes objetivos:

 

Reunir obras de educadores, normas administrativas, legales y propuestas, todas ellas relacionadas con la educación, no muy conocidas, que ofrecen dificultades para su estudio y análisis por estar dispersas en ediciones antiguas, agotadas o de difícil acceso.

Mostrar que cada una de las épocas de nuestra historia ha tenido sus propios ideales y consecuentemente su propio pensamiento educativo.

Identificar la incidencia de lo ideológico, filosófico, político, ético y estético en la educación.

Analizar críticamente los escenarios en los que se ha enunciado un pensamiento educativo peruano que ayude a identificar las razones de nuestro peculiar proceso educativo.

Indagar de qué manera las nociones de progreso, innovación, liberación, democracia, igualdad, reforma o revolución han incidido en la historia de la educación peruana.

Estudiar el papel histórico que le ha correspondido siempre al magisterio.

Aportar a la construcción de marcos teóricos que ayuden a pensar la educación peruana del futuro.

 

¿Quiénes escriben la información contenida en la Colección?

 

 

 

Manuel Burga Díaz, presidente del Comité Editorial de la Colección Pensamiento Educativo Peruano, reunió -por encargo de Derrama Magisterial, institución gestora de este monumental proyecto- a los mejores historiadores y expertos en temas educativos.

 

 

 

 

Autores y compiladores que, tras dos largos años de metódico y rigoroso trabajo de investigación académica, nos entregan un texto que traza, por primera vez en la historia editorial del Perú, una línea de tiempo, sustentada con profundos análisis de cada contexto y época, que permite entender la evolución del sistema educativo en nuestro país.

 

 

 

 

Participan de esta trascendental colección, destacados historiadores como Pablo Macera, Antonio Zapata, Alejandro Rey de Castro; antropólogos como Enrique González Carré, Fermín del Pino-Díaz; y expertos en educación como José Rivero Herrera, María Emma Mannarelli, Lucy Trapnell; entre otros profesionales de gran trayectoria que realzan este esfuerzo editorial de Derrama Magisterial.

 

 

La Colección: Un recorrido histórico por la educación en el Perú

 

 

Volumen I: Aprender e instruir en los Andes, siglos XV-XVI (Enrique González Carré/Fermín del Pino-Díaz): Estudia las formas y procedimientos de los pueblos prehispánicos del Perú para tomar conocimiento de su ambiente natural y sus recursos, y cómo crearon una cultura material e inmaterial. Hace énfasis en el modelo educativo del Imperio Incaico y en las formas de transmisión del conocimiento, la ciencia, la técnica y el arte a las nuevas generaciones. Además, se analiza la llegada de los jesuitas al Perú en 1569, tras sus experiencias en las Antillas y Brasil. Joseph de Acosta, miembro de la Compañía de Jesús, arribó pocos años después e inauguró una propuesta pedagógica jesuita propia (colegios San Pablo, San Martín y Juli, amparando el sacerdocio de mestizos). Del Pino-Díaz analiza su biografía, propuestas y estudio comparativo (México y las Indias orientales), y las huellas de su influencia temprana (Blas Valera, Garcilaso de la Vega, entre otros).

 

 

Volumen II: Entre la sumisión y la libertad, siglos XVII-XVIII (Luis Miguel Glave Testino): Estudia el pensamiento educativo durante el período colonial central, desde el siglo XVII hasta mediados del siglo XVIII, con particular énfasis en los indígenas, desde el punto de vista de las pretensiones del Estado colonial y desde la lucha por la memoria y los derechos culturales de los naturales andinos. Incluye los colegios de caciques, las doctrinas de indios y la catequización. Una particular importancia tienen las órdenes religiosas que orientaron los colegios; pero también las otras órdenes, como la de los franciscanos y las misiones. Se analizan los vaivenes de la política lingüística, la cátedra de quechua y su escritura, la educación superior y la relación que tenían con los seminarios.

 

 

Volumen III: Escuela de obediencia y memoria del Inca, 1743-1818 (Manuel Burga Díaz/Pablo Macera Dall'Orso): Las escuelas de obediencia son las escuelas de instrucción elemental, de primeras letras y de doctrina cristiana. En los colegios jesuitas se enseñaba el trivium y el quadrivium, en competencia con la Universidad de San Marcos. Destacan el famoso colegio San Pablo y los numerosos colegios en todo el país encargados de formar religiosos, así como a la élite criolla y mestiza de la época. Los talleres de enseñanza que relacionaban a maestros con aprendices aparecen como escuelas de libertad y de aprendizaje. Además, los autores analizan la importancia de las bibliotecas laicas y jesuitas de 1767, convertidas en ese entonces en grandes herramientas educativas.

 

 

Volumen IV: La transición: de súbditos a ciudadanos, 1781-1826 (Alejandro Rey de Castro Arena): Estudia el período que da título al volumen, el cual culmina cuando Simón Bolívar se retira del Perú. A partir de 1781 el pensamiento educativo acoge las nuevas ideas que se desarrollaban en Europa y se procede a fomentar el conocimiento del Perú, así como a promover un sentimiento patriótico entre los peruanos. Se estudia la influencia de la Ilustración, del Mercurio Peruano y las ideas educativas de José Baquíjano y Carrillo, Juan Pablo Vizcardo y Guzmán, Hipólito Unanue y Toribio Rodríguez de Mendoza. Con la República, el pensamiento educativo se orientó a promover el ideal independentista y el republicanismo; así, se analizan las políticas educativas de los gobiernos de José de San Martín, Bolívar y, en particular, el intento por implementar el sistema lancasteriano en el Perú.

 

 

Volumen V: Educación del ciudadano y disciplina social, 1827-1860 (Magdalena Chocano Mena/María Emma Mannarelli Cavagnari): Examina las propuestas educativas y el debate sobre la educación que surgió tras la crisis de la Independencia, así como las señales de una inicial estabilidad a mediados del siglo XIX. Se detienen en las obras de Francisco de Paula González Vigil y en lo escrito por Bartolomé Herrera, que encarnan los conflictos por la secularización de la educación. Se presentan también las ideas de Francisco Laso y de Juan Espinosa, que nos permiten complementar las ideas sobre el sentido de la educación y sus matices. Se hace una descripción tanto de los aspectos estructurales del Estado y la sociedad como de su evolución histórica. Se incluyen breves semblanzas biográficas de los autores cuyos textos han sido seleccionados y comentados en detalle.

 

 

Volumen VI: La reforma educativa liberal, 1860-1879 (Cristóbal Aljovín de Losada/Marcel Velázquez Castro): Analiza los esfuerzos de la élite política, las asociaciones civiles y los gobiernos por plasmar, en leyes e instituciones, los ideales liberales de esa época: libertad de enseñanza, educación pública primaria para todos, educación superior para las élites, secularización de la educación, y difusión de teorías y métodos científicos en la educación superior. Bajo los ideales de la civilización y el progreso, en los albores del positivismo, el gobierno de Manuel Pardo y Lavalle promulga el reglamento de 1876 y difunde la revista El Educador Popular, que promueve una educación más laica y de carácter técnico, orientada a la industria de acuerdo con el modelo norteamericano.

 

 

Volumen VII: Reconstruir y educar: tareas de la nación, 1885-1905 (Augusto Castro Carpio): Presenta la llamada Reconstrucción Nacional después de la trágica guerra con Chile, que exigió una elevación del espíritu nacional. Esto colocó en un nuevo horizonte el tema de la educación y, en particular, el de la educación cívica. Presentaremos en este libro las posiciones que al respecto tuvieron personajes como José María Químper, Manuel González Prada, Javier Prado, Clemente Palma y Joaquín Capelo. No son ciertamente los únicos pensadores de la época, pero gracias a sus ideas podremos conocer mejor el debate de entonces en materia educativa. Conviene decir que la influencia de la filosofía de aquel tiempo, el llamado positivismo, marcó significativamente los aspectos claves de la discusión.

 

 

Volumen VIII: Una educación para re-crear el país, 1905-1930 (Augusto Castro Carpio): Estudia el debate sobre la educación que se lleva a cabo en las primeras décadas del siglo XX. Este transita desde la perspectiva de un positivismo radical a una perspectiva de corte espiritualista, en la que el peso de lo educativo se centra en la educación del espíritu y en la formación humana de la persona. El modelo espiritualista exige una nueva sensibilidad moral, estética y política. Frente a ello surge la postura de una educación más pragmática, menos clásica y más orientada al progreso y a la industria. La figura de Alejandro Deustua, en el primer caso, quien insiste en una educación estética como forma de colocar el acento en la educación moral, y de Manuel Vicente Villarán en el segundo caso, y su gran preocupación por la educación nacional y su legislación, marcaron significativamente el debate de la época.

 

 

Volumen IX: Las mujeres y sus propuestas educativas, 1870-1930 (María Emma Mannarelli Cavagnari): Presenta las ideas centrales de las mujeres sobre la educación en el lapso comprendido entre la guerra del Pacífico y los años treinta del siglo XX. Se trata de un período creativo en el que las mujeres aportaron de modo sustancial y crítico al debate educativo. Se discuten los aportes de autoras como Clorinda Matto de Turner, Mercedes Cabello, Teresa González de Fanning, Elvira García y García, María Jesús Alvarado, Lastenia Larriva de Llona y Esther Festini, para quienes educar a las mujeres era cambiar sus vidas y transformar el Perú. Se presta atención a las controversias en torno a la pertinencia de la educación laica frente a la religiosa, la educación infantil, la autonomía de las mujeres, la valoración del trabajo como fuente de dignidad y la crítica de los arreglos conyugales, entre otras.

 

 

Volumen X: Nueva escuela para una nueva nación, 1919-1932 (Osmar Gonzales Alvarado): Presenta el pensamiento educativo del maestro puneño José Antonio Encinas, quien propuso la innovadora Escuela Nueva. Para Encinas era necesario vincular a la escuela con el alumno, la familia y el contexto social, para formar no solamente estudiantes instruidos sino también ciudadanos plenos. Asimismo, apoyó la reforma universitaria de Córdoba, pues entendía que la educación superior no significaba una ruptura con la educación escolar sino su continuidad y ampliación. Coincidentemente, José Carlos Mariátegui analizaría el problema de la educación nacional al interior del proceso cultural y económico, considerándola como el medio fundamental para la constitución de una nueva sociedad y la generación de un “alma matinal” que enterrase al ser decadente que encarnaba el “alma crepuscular”.

 

 

Volumen XI: Militarismos y maestros indigenistas, 1933-1956 (Antonio Zapata Velasco): Analiza la discusión sobre educación desde la Constituyente de 1933 y recrea el escenario en el Ministerio de Educación creado por Óscar R. Benavides en 1935, que lo separó del Ministerio de Justicia y Culto. En 1942 se promulgó una nueva Ley de Educación, bajo el gobierno de Manuel Prado Ugarteche. Otra contribución importante fue la de Julio Chiriboga. En el gobierno de José Luis Bustamante y Rivero, el Ministerio de Educación fue asumido por Luis E. Valcárcel, quien organizó las redes educativas rurales. En esta época, José María Arguedas trabajó como maestro y como funcionario encargado del folclore. A continuación, con el golpe de Manuel Odría en 1948, fue nombrado ministro el coronel Juan Mendoza Rodríguez, quien en 1950 diseñó un ambicioso plan de educación que puso en marcha las famosas unidades escolares.

 

 

Volumen XII: Inventarios y prolegómenos de reforma, 1956-1968 (José Rivero Herrera): Estudia los gobiernos de Manuel Prado y Fernando Belaunde, con el intermedio de la junta militar de los generales Ricardo Pérez Godoy y Nicolás Lindley (1962-1963). Se destaca la influencia de Jorge Basadre y de Carlos Cueto Fernandini, ambos ministros de Educación, el primero trazando las basesde una reforma pedagógica con el inventario de la realidad educativa y el segundo con importantes aportes y reflexiones sobre calidad, educación permanente y la importancia de la etapa preescolar. Se analizan también textos influyentes de Augusto Salazar Bondy, Walter Peñaloza, Emilio Barrantes, Carlos Salazar Romero, Francisco Miró Quesada C. y Luis Alberto Sánchez. Se resalta el liderazgo de la Universidad de San Marcos en el sector educativo.

 

 

Volumen XIII: Educar en tiempos de cambio, 1968-1975 (Patricia Oliart Sotomayor): Realiza una interesante reflexión sobre la originalidad del proyecto de reformaeducativa del gobierno militar del general Juan Velasco Alvarado. Enfatiza aspectos que podrían ser considerados relevantes para el futuro del sistema educativo peruano. Así, dedica particular atención a los planteamientos de Augusto Salazar Bondy y Walter Peñaloza Ramella, que animaron las reformas introducidas en el ámbito educativo durante aquel período. Lo innovador es el énfasis en las ideas que sustentan la reforma, las cuales proponen que no hay desarrollo sin liberación, y resaltan el rol político fundamental que debe tener el sistema educativo en la consecución de las transformaciones sociales.

 

 

Volumen XIV: Dilemas educativos ante la diversidad, siglos XX-XXI (Lucy Trapnell Forero/Virginia Zavala Cisneros): analizan la pluralidad de pueblos, lenguasy prácticas culturales como un rasgo sustancial del país. Sin embargo, esta pluralidad se ha asociado más a la fragmentación y desarticulación social que a la integración. Tratan de presentar la manera en la que se ha abordado nuestra diversidad cultural y lingüística en el pensamiento y las propuestas de educación que se han implementado a lo largo de nuestra historia, sobre todo desde principios del siglo XX hasta la actualidad. Postulan que la educación intercultural bilingüe (EIB) es un derecho de los pueblos originarios que no ha sido suficientemente atendido ni entendido por el Estado. Se señala la urgencia de una educación que se sustente en el reconocimiento de la diversidad.

 

 

Volumen XV: Cambio, continuidad y búsqueda de consenso, 1980-2011 (Ricardo Cuenca Pareja): estudia el período entre el regreso a la democracia, en 1980, y la emergencia de los consensos básicos sobre la importancia de la educación, a inicios del siglo XXI. Se trata de una época marcada por el surgimiento de múltiples propuestas educativas promovidas por diversos actores, las que buscaron influir en las políticas públicas del Estado. Al mismo tiempo, es una etapa atravesada por el autoritarismo y la violencia, enormes barreras que dificultaron el cambio educativo. El retorno a la democracia en 2001 generó las condiciones para que algunas propuestas que emergieron en estas décadas confluyeran en el Proyecto Educativo Nacional (PEN) al año 2021. Actualmente, tanto el Estado como la sociedad civil, a través de sus actores directos, se encuentran ante el desafío de implementar ese proyecto.

 

 

 

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